Dios nos habla con franqueza acerca de su santidad que no puede pasar por alto el pecado, pero también nos muestra su gracia sin condiciones ni reservas para aquellos que por fe llegan al refugio de la obra expiatoria de Jesús en la cruz. ¡Qué desafío para el alma, cuyo resultado y consecuencia eterna se determina durante su estancia en la tierra! La Biblia, la Palabra de Dios, no deja credibilidad a quienes quieren negarla. “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que desobedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (Juan 3:36); "Y el diablo... fue arrojado al lago de fuego y azufre... y serán atormentados... por los siglos de los siglos. Y vi... a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono... Y los muertos fueron juzgados según las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras... Y el que no se encontraba escrito en el libro de la vida, era arrojado al lago de fuego" (Apocalipsis 20:10-15).
Le shéol, le hadès et le paradis
- P D F PDF
- P D F (couvertures intégrées) PDF
- e Pub EPUB
- Pedido en papel — Broché